Dos artículos periodísticos

De nuevo coloco aquí dos artículos aparecidos en el periódico Ideal de Granada, en la sección que cede a la Academia de Buenas Letras de esta ciudad. Ambos se refieren a escritores un tanto en el umbral, fuera del ámbito normal o asiduo, Mario Satz y María Zambrano. Me entusiasmaría, más que me gustaría, que la lectura de ambos artículos os llevara a frecuentar a estos dos grandes, ella más conocida aunque poco leída (hay Institutos de enseñanza que llevan su nombre), él, por desgracia, no demasiado leído y menos conocido.

Mario Satz, un hombre sabio

Portada de Umbría lumbre

En el año 92 leí un maravilloso libro llamado Umbría lumbre. Era un análisis de San Juan de la Cruz comparándolo con el misticismo sufí y el hebreo. Desde entonces he intentado contactar con su autor, Mario Satz Tetelbaum. Un amigo común me dio su correo electrónico y desde hace solo unos meses nos carteamos. Con una generosidad admirable, al ser yo un desconocido, me ha enviado escritos y cuentos que han enriquecido mi espiritualidad.

Mario nació en Argentina y reside en Barcelona desde hace años, quizá tantos como los que yo mismo llevo viviendo en Granada. Con la idea de escribir una novela ambientada en Jerusalén, viajó allí pero se quedó estudiando hebreo y Cábala o misticismo hebreo y la Torá (el Pentateuco en la Biblia cristiana).

Con amplísimos conocimientos en mística hebrea y árabe, así como en budismo y en historia de las religiones, es, además de novelista, poeta (faceta poco conocida de él, al menos en España) y ensayista. Sus obras son un portento de sabiduría, tanto las puramente cabalísticas (conformadas por pequeñas narraciones en las que un rabino habla y reflexiona, así como un tratado pequeño y divulgativo titulado ¿Qué es la Cábala?), como las narrativas, novelas y cuentos. Estos últimos tienen mucho de las anécdotas o paradojas zen, con algo de Las Mil y una Noches, más los conflictos normales entre personas. Una amalgama de ensueño. Porque el ensueño forma parte de ellos.

Portada de Una piedrecita blanca

Las novelas también son motivo de cavilación, altamente negativas para todos aquellos que leen para no calentarse la cabeza. Una piedrecita blanca, La música de las esferas, La ocarina azul son algunas de ellas. Hablaré de la primera, quizá la que más me impresionó y que compartí con amigos. En primera persona narra la experiencia de una diminuta piedra que perteneció a un esenio, allá por el siglo I o años antes, quizá, del nacimiento de Cristo. Este se la regala a Juan el Bautista y este a Jesús. El Mesías cristiano se la regala a Juan el Evangelista y este a Juan el autor del Apocalipsis, en quien se centra la historia. Cuando no existían los móviles, la gente reflexionaba, y para ello era de gran ayuda manejar un objeto, distraer las manos de su inactividad. Y esa es la utilidad de la piedrecita. En Patmos, Juan vive numerosas experiencias en tanto escribe clandestinamente su texto, pues la isla está ocupada por los romanos. Texto lleno de inteligencia, trufado con los llamados pitgamei Jesu, reflexiones de Jesús, que Mario Satz se inventa y se las atribuye a tradiciones de los primeros cristianos, pero que si no son ciertas están bien halladas. Un regalo para el espíritu, aun para los no creyentes.

Sus textos cabalísticos, además del ya nombrado, son narraciones, digamos rabínicas, que ilustran la guematría, el notarikón o la temurá, métodos de alteración o metátesis de la lengua hebrea y que sirven para, relacionando palabras o frases, reflexionar con la misma agilidad y eficacia con que la razón sirve en la filosofía occidental. También tiene otros libros, como Árbol verbal o Senderos en el jardín del corazón, que son aplicación cabalística de esos métodos en la espiritualidad de la que tan precisada está nuestra sociedad, apresurada y materialista.

Mario Satz

En realidad, Satz es el mayor experto mundial vivo en Cábala que escribe y publica en español. Un hombre sabio de imprescindible lectura y caído, en muchos casos, en un olvido deplorable. ¡En este país donde se escribieron algunos de sus textos fundamentales como el Zohar!, y lo tenemos ahí, aún vivo y con sus libros disponibles.

Asegura que el conocimiento es centrífugo y la sabiduría centrípeta, es decir que el primero se dirige hacia afuera, hacia lo externo, en tanto lo segundo va hacia dentro, al interior. Recupérenlo, léanlo, reflexiónenlo, merece la pena.

María Zambrano, un necesario recordatorio

No se cumple centenario alguno de su nacimiento ni de su muerte. No hay obligación social, por estas majaderías de los aniversarios, de recordarla, pero debemos hacerlo para que no sea olvidada. Quizá sea la mayor pensadora de la historia de España junto a otras grandes como Teresa de Cepeda. Muchos aseguran que no fue filósofa sino pensadora, que lo suyo es el ensayo. Es cierto que no creó sistema filosófico alguno, pero si se considera filósofo a Ortega, con mucha más razón habría que calificarla de tal a María.

María Zambrano con Jesús Moreno Sanz

El pasado día 8 de marzo, Día de la Mujer, el director de la edición de las Obras Completas de la autora, Jesús Moreno Sanz, conferenció en el Centro Artístico de Granada sobre ella en una charla titulada: ¿Adónde te escondiste?: mística, gnosis y exilio en María Zambrano.

¿Mística? Siempre le obsesionó el tema. Ella era creyente y se interesó, no solo por el misticismo cristiano sino también por el sufismo o mística islámica. Declaró de Louis Massignon, islamista francés y católico convencido, que: ”él ha sido el único maestro que desde hace larguísimos años he tenido”. Reivindicó también las figuras y obras de Miguel de Molinos e Ibn Arabí.

¿Gnosis? Interesada por el taoísmo, estudió a Laotsé y a Zhuangzí. Al mismo tiempo, se interesó por los Coloquios de Royaumont, lo que la animó a estudiar los sueños como forma de conocimiento y contradecir, en cierta forma, a Freud.

María zambrano y una de sus maravillosas frases

¿Exilio? La marcó indeleblemente como a tantos españoles que en el 39 tuvieron que salir del país. Reflexionó sobre el tema y lo entrañó, palabra que ella utilizaba para decir que lo interiorizó. Su personaje del Bienaventurado, al que también llama Exiliado o Idiota, es el que renace en otro sitio ajeno, el sempiternamente ajeno vaya donde vaya o esté donde esté. El Exiliado es el invitado, el huésped, incluso puede concedérsele el título de residente, pero no se le “naturaliza”.

María Zambrano mantuvo discusión escrita con Nietzsche, con su maestro Ortega, con Heidegger, con Husserl. De su época, solo Zubiri estuvo a su altura (pero el donostiarra es mucho más abstracto) porque a Ortega llegó a superarlo. Conocida es la anécdota donde él le recriminó estar de vuelta mientras ellos aún estaban en el camino. Y se refería, claro, a sus reflexiones en torno al misticismo, tema que a don José siempre le dio un tantico de repelús.

De todo eso y de más se habló en esa conferencia. Jesús Moreno Sanz, en una extensa charla, nos trajo a la luz la existencia y el pensamiento de la malagueña. Pues además la adornó con anécdotas de su vida, que las hubo y muchas por cuanto fue una experiencia amplia y tan placentera como dolorosa. Anécdotas que denotaban un carácter fuerte y decidido, y también, cómo no decirlo, un sentido del humor excelso.

María Zambrano ya en Madrid

Aunque lo mejor siempre viene luego porque con algunos amigos nos fuimos a tomar algo tras la conferencia y allí nos bombardeó con más hablillas y más profundizaciones en el pensamiento de una mujer que fue importantísima y que, si no olvidada, sería exagerar, sí es cierto que muchos la conocen solo por el nombre de alguna plaza o calle, por como denominan a algún instituto de enseñanza o por el título puesto a una estación de tren. Cierto es que leerla es a veces dificultoso, pero quien no se moja no coge peces, y sumergirse en su pensamiento, rico y frondoso, es una aventura personal merecedora del esfuerzo.

De derecha a izquierda: Jesús Moreno Sanz, Celia Correa, presidenta del Centro Artístico de Granada y un servidor.

Por suerte, la magnífica edición de las Obras Completas, nos permite al fin acceder a unas versiones depuradas de los 23 libros que publicó aquélla, de entre los que me atrevería a recomendar, aunque sólo sea para meter el pie en piscina tan grata y enriquecedora, la lectura de tres de ellos: Filosofía y poesía, Persona y democracia, y El hombre y lo divino.

Acerca de elarboldearnas

Escritor y, sobre todo, novelista.
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Una respuesta a Dos artículos periodísticos

  1. Josefina Martos dijo:

    Gracias, Miguel, tus artículos me han llevado a conocer y recordar.

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