Reseña en Quimera de mi Piano en pájaro

Portada del número de enero 409 de Quimera, donde aparece la reseña de mi libro

La mejor revista (independiente) española de literatura es Quimera, eso creo que no tiene duda. La he leído desde su primer número y van 409. Han sido 26 años de artículos, entrevistas, obra original de escritores de todo el mundo. Debería ser lectura obligada para todo aquel que pretende navegar en estos mares, que pueden ser procelosos o calmos, de la literatura porque, dado que no se puede leer todos los libros, y dado que muchas veces uno carece del suficiente sentido crítico para apreciar a este o al otro, sea actual o pasado, al menos con esos artículos puede uno hacerse una idea global bastante eficaz. Pues bien, este mes de enero la revista ha tenido la amabilidad de publicar una reseña de mi libro de poemas en prosa Piano en pájaro. Pero hay algo más grande aún: quien firma esa reseña es Fernando de Villena, excelente poeta, excelente narrador y amigo querido. ¿Qué se puede pedir más? Un grandioso regalo de Reyes. Y eso que no puse los zapatos en el balcón… Adjunto dicha reseña porque en el escaneo de la página de la revista apenas se puede leer. Veréis qué generoso, pero también qué fino es en su crítica Fernando.

LA MÚSICA ES TIEMPO ORDENADO

Miguel Arnas no ha practicado la música de forma activa pero ese arte magnífico que posee el más universal de los lenguajes y  guarda el tiempo como un ánfora sellada, lo ha disfrutado siempre en su interioridad. Para él, la música es el todo armonioso, en ella

Página 64 con la reseña mencionada.

confluyen el futuro, el presente y el pasado, las voces de la historia, las de sus propios difuntos, la de su esposa, las de sus hijos… El libro entero es una declaración de amor a este sublime arte y al hombre que lo lleva en sí como se lleva en lo más escondido de nuestro ser el reflejo de la Divinidad. Y es que Arnas es conocedor de que la armonía que escuchamos es un eco de la eterna y así, sus poemas nos parecen fogonazos que nacen de la penetración en lo más hondo de cada música, de cada instrumento, de cada compositor: “No tiene música la lluvia, ni el mar, la selva o las esferas, sino la música es lluvia, mar, selva, esferas. No neguéis al hombre su más alta categoría, la de creador.”.

En esa impresionante penetración en la esencia de las más diferentes músicas (la sacra, el tango, el jazz…), Arnas introduce recuerdos personales: el júbilo del hijito al oír cierta melodía, el tacto de la amada, etc., y analiza las sensaciones que le producen. Distingue entre el ruido (no el silencio, que también es música) y la música. Y como nos hallamos ante un arte tan inefable, el poeta precisa el empleo de soberbias metáforas y símiles: así sabemos que ciertas composiciones “convierten los oídos en basílicas” o que “las notas son estrellas del tiempo”.

Portada de Piano en pájaro

Con su intuición para entender todas las variedades y resortes de la música y también de la danza, Miguel Arnas nos va explicando en la primera parte del libro la grandeza y misterio de este arte, y en la segunda, lo que experimenta ante las obras de los diversos compositores. El autor sabe y nos dice que ese arte es el más puro e incontaminado de la semántica y su entusiasmo lo lleva a exclamar: “Gozosa vejez que me dejaste el oído”. No es frecuente hallar escritores que antepongan el sentido auditivo al de la vista, y Arnas lo hace. Su prosa poética posee un ritmo admirable nacido de su abrumadora frecuentación de esa gran variedad de audiciones. Otra consecuencia de ello es la gran originalidad de “Piano en pájaro”. Sólo en algunos momentos del libro la voz de Rilke parece planear sobre el texto, pero ello  no le quita, antes bien le añade belleza. Aunque no se empleen aquí versos medidos, la armonía se consigue en los poemas mediante las aliteraciones, las paranomasias, las anáforas, las sinestesias y las reiteraciones sintácticas.

Hay sutiles juicios y hondas reflexiones al hilo de la música, y así leemos: “El clave transcurre en las alcobas, el órgano en las basílicas, el reino del primero es las cobijas, la urgente ropa interior abandonada como animalitos blancos, el reino del segundo es las togas, la sutil discusión sobre el destino”.

Fernando de Villena hablando en el Centro Artístico de Granada

No faltan en el libro referencias mitológicas e históricas sobre los diversos músicos y obras musicales a las que dedica los poemas. Pero además, nuestro autor recrea las atmósferas correspondientes de los mismos, desde l´Hospedale della Pietá en la Venecia de Vivaldi  hasta los locales de jazz o la Viena galante de Mozart. En el poema penúltimo, Miguel Arnas define a numerosos músicos con metáforas o recuerdos y ello nos lleva a señalar otro valor de “Piano en pájaro”: la fuerza y novedad de las imágenes utilizadas: la música es “aire latente”; Scarlatti “pasea sus dedos por las teclas como quien acaricia un cañón de sangre”. “Si cada árbol goza de ángeles circunvalando”, la música de Schönberg también los tiene.

Tras la lectura de este libro no podemos por menos que encender nuestro tocadiscos, tal es el entusiasmo que nos trasmite con su bella prosa. Y, como gema final,  se ofrece al lector esta sinestesia que nos parece una feliz variación sobre las palabras últimas de Goethe: “Luz, más luz para escucharte”.

Fernando de Villena.

 

 

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Acerca de elarboldearnas

Escritor y, sobre todo, novelista.
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Una respuesta a Reseña en Quimera de mi Piano en pájaro

  1. Leído el comentario de F. de Villena se crea una necesidad de leer el libro de M. Arnas. Esa, creo yo, es la finalidad del comentario, crear la necesidad de leer la obra, de conocer al autor, de saber de otras obras suyas. Y F. de Villena lo consigue plenamente; claro está, que cuando hay buena materia buena obra se labora. Miguel Ángel, ante el bloque de mármol para su obra tallada, decía que la Pietà o el Moisés o el David ya estaban en el interior de la materia. Y F. de Villena encuentra en la obra de M.Arnas la buena, magnífica, espléndida materia prima. Enhorabuena a ambos. ¡Cuán ufano estoy de vuestra amistad y, aunque yo no sea creador, si disfruto leyendo vuestros trabajos de ingenio! Muchas gracias.

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