Se murió mi Ángel

No quisiera convertir este blog en colección de panegíricos ni de necrológicas. Sé muy bien que tengo una edad tal que a mi alrededor van cayendo hasta que sea yo mismo quien caiga. Después de mi propia muerte no me será igual lo que ocurra, pero como no me enteraré, lo mismo da que lo mismo tiene. Con todo, cada vez que se va un amigo o un familiar querido, duele. Es el grito lo que me impulsa a escribir esto aquí.

Ángel a media luz en mi antigua casa de calle Entenza, en Barcelona

Ángel a media luz en mi antigua casa de calle Entenza, en Barcelona

No quiero aclarar quién fue Ángel para mí. Es demasiado íntimo. A veces la amistad es algo excesivo. En definitiva, no es sino como el amor pero sin sexo. Y lo cierto es que siempre he estado necesitado de cariño. Solo ahora parece que, más o menos, tengo cubierto el cupo, por suerte, a pesar de lo cual, un nuevo amigo o amiga siempre se agradece porque el afecto humano es tan grande como su capacidad de odio: cabe en él todo el resto de la humanidad.

Ángel era la bondad personificada, el paradigma de lo bondadoso. Y no obstante, nunca tuvo suerte. Tuvo pocos momentos de felicidad (cierto que como todo el mundo) pero si a otros les son dados tres de esos momentos, él gozó solo de uno y medio. Es triste. Yo hice bastante de lo que pude porque lo quería mucho, pero aunque hubiera hecho todo lo

Ángel con mi hijo Miguel, a quien tanto quiso y cuidó

Ángel con mi hijo Miguel, a quien tanto quiso y cuidó

posible (no es lo mismo que bastante) nunca habría compensado lo TODO que él hizo por mí en un momento muy difícil de mi vida.

Y ahora se me ha muerto. Cáncer de páncreas. Con unos dolores desgarradores que solo se

paliaban con morfina. Empezó con drogas y murió con drogas. También es desgracia. El médico de su pueblo no le hizo caso, tuvo que acudir a urgencias. No quiero ni pensar que aquel hipocrático (porque debió jurarlo, supongo) no lo atendiese por su aspecto, por su habla un tanto piantada, como decía Cortázar, o por ser madrileño, que también podría ser. Sería para maldecirlo y desearle lo propio.

Lo he llorado como se llora a un hermano. Acabo de borrar su contacto en mi móvil. Duele.

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Acerca de elarboldearnas

Escritor y, sobre todo, novelista.
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2 respuestas a Se murió mi Ángel

  1. Pere Casanovas Baques dijo:

    No lo conoci personalmente pero te oí tanto hablar de el que es lo mismo, tambien estoy triste,recibe abrazos que no consuelan pero deseo que acompañen.

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