Duodécimo relato de Pluma, de Henri Michaux

PLUMA EN EL TECHO

Henri Michaux

Henri Michaux

En un estúpido instante de distracción, Pluma puso los pies en el techo en lugar de mantenerlos en el suelo.
Lástima, porque cuando se percató, era demasiado tarde.
Paralizado ya por la sangre pronto acumulada, amazacotada en su cabeza como el hierro bajo un martillo, no sabía qué hacer. Estaba perdido. Con terror veía el lejano suelo, el sillón antaño tan acogedor, la habitación entera, desconcertante abismo.
Hubiera deseado estar en una cuba llena de agua, en una trampa para lobos, en un cofre, en un calentador de cobre, antes que ahí, solo, en ese techo ridículamente vacío y sin recursos, del cual bajarse habría sido equivalente a matarse.
¡Mala suerte! Mala suerte siempre unida a lo mismo… mientras tantos otros en el mundo entero continuaban caminando tranquilamente por el suelo, quienes seguramente no valían más que él.
Si hubiera podido penetrar en el techo y acabar en paz, aunque rápidamente, su triste vida… Pero los techos son duros y no pueden hacer otra cosa que «rechazarnos», es la palabra.

Henri Michaux

Henri Michaux

No hay elección en la mala suerte, se nos ofrece lo que sobra. Como se obstinó desesperadamente, topo del techo, una delegación del Bren Club salió en su busca, y lo encontró levantando la cabeza.
Se le bajó pues, sin decir palabra, con la ayuda de una escalera de mano.
Estábamos molestos. Nos excusamos ante él. Acusamos por si acaso a un organizador ausente. Halagamos el orgullo de Pluma que no había perdido el valor, mientras tantos otros, desmoralizados, se hubieran lanzado al vacío, y se hubiesen roto brazos y piernas y quizá más, pues los techos son altos en este país, datados casi todos en la época de la conquista española.
Pluma, sin contestar, se sacudió las mangas con desazón.

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Acerca de elarboldearnas

Escritor y, sobre todo, novelista.
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4 respuestas a Duodécimo relato de Pluma, de Henri Michaux

  1. gart dijo:

    El cuento es magistral. La traducción es, sencilla y llanamente, una obra de arte. Nadie mejor que el hijo de una encina que un día hincó las ramas en el suelo y alzó las raices al cielo, alguien que tiene pájaros en los pies, para entender a Pluma. Yo también, sin ser de ningún club, he de encomiar el orgullo de Miguel Arnas y Coronado, del cual gozo en estos instantes con la lectura de ASHAVERUS EL LIBIDINOSO.

  2. Lo tuyo, Gart, es que me miras con buenos ojos, bizco.

  3. Vermilion dijo:

    Desde una entrevista de cortazar donde mencionaban a plume , de como influyo en el para hacer a historia de conopios y famas a buscar los relatos por todo internet y el que tuyo sea el mas completo sobre plume en español.
    Que decirte mas que gracias , que gran trabajo !! , me fascinan estos relatos y también algunos influyeron en mi vida , como “este será más tarde un estupendo recuerdo de viaje.” , saludos y exitos !! .

    • Pues de nada, Vermilion. Fíjate si admiro a Cortázar que mi hijo Julio se llama así por él. Respecto a Michaux, lo traduzco por mera afición, no sé tanto francés como para creer que mis traslaciones pueden ser buenas. Lo traduzco para mejor comprenderlo. Encontré una serie de libros suyos en Francia, los compré y los he traducido. La verdad es que he disfrutado mucho con ello. Las gracias te las doy yo a ti por tu lectura. Un abrazo.

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