Julio Anguita

Ayer, 25 de noviembre de 2013, se le hizo en Onda Cero una entrevista a Julio Anguita con motivo de la publicación de su libro llamado Contra la ceguera. Admirable Anguita. Y no sólo por su demostrada honestidad “económica”. Habló del marxismo y del comunismo. Por supuesto, si el marxismo no sirve para analizar la realidad, ¿para qué sirve entonces?, ¿como refugio para aquellos que recurren a un método como otros recurren a una religión, sin ningún sentido crítico? Por supuesto que no. Se declaró comunista a pesar de todo, a pesar de una historia de represión y muertes, pero alabó de su ideología los logros. ¿O acaso el capitalismo no ha producido también represión y muertes? Cierto, señor Anguita, pero lo de “y tú más”, ya habíamos quedado en que no sirve. Sin contar con que, por una parte, a mí personalmente me duelen más los desaguisad1184263-1537772os que cometen mis adláteres que los cometidos por el enemigo, y por otra, el daño que esas represiones y muertes han hecho a la idea misma del comunismo casi han logrado dar con ella. No me vale que se diga y se repita que el estalinismo no representa exactamente al comunismo, porque ¿cómo es el comunismo antiestalinista? Evidentemente, el eurocomunismo y esa amplia coalición fundada precisamente por él, llamada Izquierda Unida son la representación de ese comunismo antiestalinista, pero ¿han llegado a gobernar?, como fuerza principal, me refiero, no colaborando en gobiernos descafeinados.

No estoy criticando a Anguita, ni mucho menos, su fidelidad a la idea me parece admirable, sólo señalo algunos aspectos que a mí me parecen débiles.

Me gustó mucho cuando dijo que no hay que mirar con quién se pacta sino lo que se pacta. En este país, la idea de izquierda se ha convertido, a mi entender, en una especie de religión, con sus dogmas y ortodoxias, sus sumos sacerdotes, sus herejes y sus anatemas. Personalmente he recibido esos anatemas, que han caído abundantemente sobre mí por parte de algunos amigos, con una mezcla de indignación y cachondeo. Pero como me declaro apróstata, me es absolutamente inverosímil lo que digan algunos. Volviendo a lo serio, Anguita, desde mi punto de vista, denunciaba ese afán por pactar con otros partidos para “desplazar a la derecha”, sin percatarse que en España la derecha no se reduce al PP: PNV y CyU son de derechas, por no hablar de ciertas posturas del PSOE que se acercan demasiado al conservadurismo aunque se les dé una mano de pintura con ese afeite engañoso que es la palabra “izquierda”, maquillaje que cubre manchas, verrugas, pilosidades y demás porque tiende un velo sobre los ojos de muchos que tentado estoy de calificar como bobalicones. Y no digamos nada del ataque de “populitis” que aquejó y aqueja a este partido en demasiadas ocasiones. Dice que “en este país gustan las simplezas porque evitan pensar”, ¡qué grande, caramba, qué grande!

anguitaLa entrevista está en internet. Basta con poner en Google Julio Anguita Onda Cero para oírla. Merece la pena esa media hora de escucha. Y fijaos, el entrevistador fue Carlos Herrera, alguien al que en un par de ocasiones he oído calificar de “facha”. Muy bonito. Es sabido que un señalado facha como Franco, por ejemplo, se entrevistó muchas veces con Santiago Carrillo y hasta le pidió opinión, por no hablar de sus juergas con Rodolfo Llopis. Con la costumbre de repetir en Sevilla la monería de “hijoputa”, la palabreja ha perdido completamente su sentido y allí nadie se ofende por tal cosa. Si hacemos lo mismo con la palabra fascista, resultará que cuando lleguen de veras, como ha pasado en Grecia, Austria u Holanda, no sabremos distinguir. Cuidado con las palabras.

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Acerca de elarboldearnas

Escritor y, sobre todo, novelista.
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5 respuestas a Julio Anguita

  1. Celia Correa Góngora dijo:

    Escuché ayer esta entrevista y curiosamente, muchas de las cosas que subrayas, a mí también me llamaron la atención. Anguita, siempre tan Anguita, tampoco esta vez dejó de ser Anguita, siempre por encima del bien y del mal, declarándose comunista sin el menor pudor, con el argumento de que también el comunismo ha hecho cosas buenas. Con ese argumento cualquier posición es defendible, no existe nada en el mundo que sea absolutamente malo o bueno; podría llenar páginas enteras de ejemplos; pero no quiero alargarme que este es el blog de Arnas y lo mío una mera opinión.
    Sí, fue una sabrosa entrevista muy bien conducida por Carlos Herrera, aunque eché de menos algo de sal y pimienta, tal ve por miedo a que lo sigan tachando de fascista.

  2. En buena medida, yo también soy partidario del mundo de las ideas.
    El asunto de reflejarlas en la realidad de las relaciones humanas es (creo), siempre, cosa difícil.
    Más, en este modelo de sociedad, en la que todo se relativiza en función de los intereses partidarios.
    Así, no creo que el mundo de… “los partidos” sea el mejor mundo posible. Quizás, sólo para ellos… ¡Ya quisiera yo que los mismos se parasen a analizar la realidad!
    Julio Anguita -aún con sus posibles contradicciones- es uno de los mejores referentes, para los que aún creemos en ciertas utopías.

    Antonio Gualda.

    ***

  3. Estimado Miguel:
    Estas cosas te pasan por, como bien dices, apróstata. Hay personajes que, a pesar de sus ideas y todas sus buenas intenciones, hacen más mal que bien a la causa que defienden. Creo que es el caso de Anguita.
    Con respecto al miserable que le hizo la entrevista, te vuelvo a dar la razón: hay que tener cuidado con las palabras para no marearlas y que terminen por perder todo sentido. A este tipejo palabras con significados sinónimos a facha no alcanzan para definirlo.
    Para variar siento y disiento, qué le vamos a hacer, también me gusta, por lo visto, el anatema, y además me trae al pairo lo que digan.
    No creo que no haya “nada en el mundo que sea absolutamente malo o bueno” como dice Celia. Cualquier dictador, el cáncer, el hambre (hay que pasarla de verdad, no la de la tele), etc.
    Lo bueno, o lo malo, es que dependiendo de lo que oigamos, leamos o vivamos la realidad no se parece, casi nunca, en nada, al nuestra a la del resto, y por eso nos duelen cosas distintas.
    Las ideas están muy bien, pero algo duras al cocinarlas y no maridan con el frío.
    Menos mal que no escuchaste la Cope. Yo escuché la Ser, y lo mismo. Ná de ná. Una maná de “hijoputas”.

  4. Nicolás V. dijo:

    Amigo Miguel: comparto la idea central de tu artículo así como los comentarios subsiguientes. Sólo quisiera pedirte que me hagas partícipe de la fuente donde has obtenido la información de que Franco se entrevistaba repetidas veces con Santiago Carrillo y que le pedía además opinión. Gracias.

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