Ilusión, ilusionar, iluso

Siempre sentí una atracción especial por las palabras ilusión, ilusionar, ilusionado, iluso. Y mi atracción procede del mal uso que generalmente se le da a estas palabras, excepto, quizá, la última. No obstante, ese mal uso ha sido asimilado por los diccionarios  a consecuencia del habla popular. Me centraré en la palabra ilusión:

MariaMolinerEl María Moliner dice al respecto:

1 (“Forjar”) f. Imagen formada en la mente de una cosa inexistente tomada como real. Visión.

2 (“Con, Concebir, Forjar, Depositar, Poner, Abrigar, Alimentar, Entretener, Tener, Cumplirse, Realizarse, Producir, Perder, Abandonar, Desechar, Arrebatar, Destruir, Quitar, Segar, Segar en flor, Tronchar, Truncar”) Alegría o felicidad que se experimenta con la posesión, contemplación o esperanza de algo: “Miraba con ilusión a su hija. Se ve que no tiene mucha ilusión por su novio. Los niños esperan con ilusión a la abuela”. Esperanza o creencia vana con que alguien se siente contento: “Vive gracias a esa ilusión”.

Hacer ilusión (inf.). Producir ilusión.

 Hacerse ilusiones. Ilusionarse vanamente por algo: “No te hagas ilusiones, que no te va a tocar el premio”.

22-Junio-2012-DRAEEl DRAE dicta:

1. Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.

2. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.

3. Viva complacencia en una persona, una cosa, una tarea, etc.

4. Ret. Ironía viva y picante

El Etimológico Corominas, a mi entender y gusto, un verdadero pozo de ciencia, dice: Remite a ludibrio (asunto en cierta forma hilarante). Ludibrio, tomado del latín ludibrium “burla, irrisión”, derivado de ludere “jugar” y éste de ludus “juego, diversión”. 1ª documentación, Gómez de Tejada. Falta todavía en Góngora y en los lexicógrafos del Siglo de Oro. Voz meramente literaria.

32033668DERIVADOS directos e indirectos de ludus, todos ellos cultos… Iludir (latinismo raro, no en Diccionario de Autoridades)de illudere “burlarse (de alguien)”; ilusión (en varios autores del siglo XVII) de illusio-onis, “engaño”; ilusionarse (no admitido por la Acad. Hasta 1925…) ilusivo; iluso; ilusorio; desilusionarse, desilusión… (lo he reducido algo para no fatigar)

 Y por último, el Diccionario Etimológico Indoeuropeo de la lengua Española, de Roberts y Pastor, afirma que viene del étimo leid- Jugar (en griego lidsei, juega). Con vocalismo o y sufijo loid-o-. Latín ludus, juego, diversión. Lúdico, ludibrio, ludión (ludio, histrión), ludir (frotar una cosa con otra, retozar amorosamente); aludir (bromear con alguien); coludir, eludir, ilusión (engaño).

9788424900663Por otra parte, el Diccionario Ideológico Casares no da significado a la palabra de complacencia, alegría o felicidad por algo que se tiene o disfruta en el momento, sino sólo como expectativa, lo que me parece adecuadísimo al origen de la palabra, y por ahí va mi reflexión. El María Moliner también es mucho más conciso e incisivo: esperanza o creencia vana, y subrayo esta palabra. ¿Es correcto decir “me hace ilusión el trabajo que he conseguido”, “me ilusiona este viaje que hacemos”, “qué ilusión me hace haberme acostado contigo, dijo encendiendo un cigarrillo”? Aunque los diccionarios lo admitan y el uso también, yo no lo considero adecuado a no ser que trabajo, viaje y amor sean absolutamente falsos, ilusiones, espejismos, utopías, imaginaciones, engaños en suma, y esos extremos sean admitidos como tales, con una lucidez impropia de la tontería humana.

Para esta afirmación un tanto excéntrica y atrabiliaria me baso sólo en la etimología. En ambos diccionarios etimológicos, el Corominas y el Indoeuropeo, se define el origen como la palabra que significa juego, diversión e incluso burla o engaño. Así, cuando en una pareja con años de convivencia no se sueña con hacer actividades, incluido en ellas el amor o dicho de forma un tanto más vulgar, el ludir o follar, es porque ya no hay ilusión. Y sin embargo, ese es un extremo que se niega con testarudez digna de mejor objeto. Negar que existe esa ilusión es negar el futuro de nuestra pareja, y en efecto, el sentido etimológico coincide de pe a pa con esa apreciación. No obstante, lo cierto es que en muchas ocasiones no pensamos, no imaginamos esas actividades hasta que no se nos echan encima, es decir que no nos ilusionan, aceptando pasivamente lo que nos viene de fuera o lo que procede de las decisiones del otro cónyuge o de la otra persona en cuestión. A pesar de lo cual jamás se acepta que se acabó la ilusión. Al menos de boca, es decir con la lucidez imprescindible a toda existencia personal pero que suele ser tan escasa.

dico_etimologico_indoeuropeoOtra cosa ocurre con el adjetivo iluso, del que el DRAE dice: 1. Engañado, seducido. 2. Propenso a ilusionarse, soñador. Ahí sí está claro el sentido de la palabra. Y eso me lleva de la mano a otro tipo de reflexión. España está llena de ilusos convencidos de que si cambiara esto o lo otro, la mutación implicaría una revolución que nos haría a todos infinitamente más felices.

Hablaré un poco de historia, o cuanto menos de la mía propia. En el año 82 ganó por primera vez las elecciones el Partido Socialista Obrero Español. Esta victoria nos ilusionó, o cuanto menos me ilusionó, y no sólo previamente sino cuando ya el señor Felipe González había ocupado el cargo de presidente del Gobierno. De modo que estoy usando, porque lo usé y sentí en su momento, inadecuadamente el verbo ilusionar, lo mismo que antes criticaba el mal uso del sustantivo ilusión. El primer batacazo a esa ilusión fue el caso Roldán. El segundo, los fondos de reptiles tan mal utilizados y ta
n bien aprovechados para beneficio de algunos. El tercero, aunque cronológicamente fue el primero, el GAL. Ahí se me cayeron los palos del sombrajo. Cuando cayó en elecciones el gobierno del señor Aznar, ya no me ilusioné porque me di cuenta de que ciertos gerifaltes socialistas habían cambiado la política puramente de izquierdas por el marketing. Lo cual no quiere decir que me ilusionen ni me ilusionasen los otros: no ser partidario de Dios no quiere decir serlo obligatoriamente del Diablo. Pero mi ilusión (engaño, burla) se basaba en la creencia ilusa de que la ofensa de los míos es peor, más dañina, que la ofensa de los ajenos. De modo que, mostrada y demostrada la consistencia o sustancia de la ilusión, 4369156889_9c3e453957puedo volver a lo que más incumbe (aunque hoy el tema social y político sea lo que más duele): las relaciones humanas. Uno conoce a una persona nueva y se ilusiona, hasta que esa persona se comporta como es y nos desilusiona. ¿Es achacable nuestra desilusión al comportamiento inconveniente del otro o a nuestra estupidez por creer que podía ser de otra forma, que esa persona podía ser mucho más valiosa que aquella o la otra? Pues eso, ilusión, iluso, ilusionar.

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Acerca de elarboldearnas

Escritor y, sobre todo, novelista.
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